No les garantizo que les interese el siguiente texto. Lo se, no ganaría demasiado como publicista. Se que este espacio no se encuentra catalogado en la sección de política y nada más lejos de mi intención llevarlos a un tedio perpetuo. No obstante y atendiendo a las acusadas molestias que a mis oídos produce esta insana campaña electoral. Debo, haciendo uso legítimo de mi derecho a la libertad de expresión y siguiendo los dictámenes de la razón, criticar esta inclemencia que poco a poco daña mis sentidos hasta dejarme sin vista, sin oído, sin tacto. El gusto lo han perdido ellos y el olfato sin embargo les sobra.
Si señores, hoy Ana J. ciudadana del mundo y huérfana de bandera desde este ínfimo espacio en la red de red que se dice “Internet” quiere proclamar el estado de guerra contra los “tocapelotas” (digo haciendo uso de mi finura) que expulsan sus graznidos propagandísticos. De este modo hago un llamamiento a todo ciudadano de a pie que como yo (y los que aun no consumen hemoal) sufre en silencio.
Amigos estoy cansada de escuchar a mil españolitos que arrían el hasta con la bandera de uno u otro partido político. Si señores, nosotros los que luchamos día tras día por sestear un sábado, o si cabe, algún que otro domingo. Nosotros, si bien cansados de rentas insuficientes y las inconmensurables tragedias de la rutina, tenemos ahora que escuchar la verborrea incansable de una izquierda y una derecha centralizadas y sufrir el eco agudo de un bipartidismo pronunciado.
Por si fuera poco, la iglesia –casa de pobres adinerados- nos indica una vez más el camino a seguir. Una de tantas, amigos, una de tantas. El periplo de este país, no sabe de caminantes desviados. Ya ocurrió hace años, en el 36, si amigos no nos olvidamos de la cruzada y ahora, como cachorros heridos (cachorros que defienden la estabilidad de un país en el que no pagan impuestos) los hombres de Dios, los de negro, los señores obispos, en representación de un clero y sin la unanimidad de sus asalariados (en efecto hay párrocos de izquierdas) nos indican de nuevo el camino a seguir. Tomándonos una vez más por analfabetos sumisos y yo les informo señores obispos, les informo que yo tengo en letargo mis oídos si bien para sus letanías también para su proselitismo político. Añado otro mensaje a los ministros de Dios: Señores obispos busquen votos para su partido que cada vez tiene más votos el ateísmo.
Si se me permite hacer una petición…solicito su voto, señores vótenme a mi y dejen de hacer propaganda gratuita. Un saludo y gracias al lector.

Ah, pues tu programa no me disgusta, ¿tienes papeletas de tu partido?.
Lovely night.
Lo siento he gastado todos los fondos en tapones para los oídos, siempre nos quedará la corrupción para hacer panfletos.
No estés tan segura, tengo entendido que los boligrafos BIC han subido otros 10 cts y el papel tres cuartas partes de lo mismo.
¿Los sueldos?, no, esos no.
Si dentro de poco comprarse un bic será un lujo permisible para la minoría acomodada. Es triste el sistema proliberalista en el que nos desenvolvemos. La actual tendencia de enriquecerse a cualquier precio y acúsenme de demagoga, pero la que escribe se remite a los hechos y cierto es que un estado intervencionista no tiene cabida, no en aras de un progreso tangible. Y soy consciente de que la reducción de impuestos posibilita un mayor auge del capitalismo, pero también supone una ayuda temporal en esta situación adversa que ahora atravesamos.
Señores espectadores: si son ustedes verdaderos demócratas, no vote a esta falaz harpía: vóteme a mi. Yo le ofrezco a usted la posibilidad de darme parte de su sueldo todos los meses para utilizar ese dinero como yo quiera (entre otras, un 0'7 a nuestra salvadora la iglesia catolica, al ejercito para financiar esos tanques que quedan tan cucos en los desfiles, para mi limusina y mi palacio, para su majestad...), le ofrezco vigilarle siempre que sea sospechoso de hacer algo que no esté bien visto, le ofrezco la oportunidad de ponerse en huelga siempre que el jefe lo apruebe, le garantizamos que los precios subirán desorbitadamente hasta el punto de que para pagar la hipoteca tenga que vender su casa, y sea más barato comer en mcdonald's que en su casa, y que su sueldo se congelará, y...
Creo que con esto es suficiente, no? Hago exactamente lo mismo que los que ganan... Bruno presidente!
Sí que estamos todos hasta el gorro de la política, se vuelven unos cansinos según llega el día de votar. Pero si te presentas votaré por ti ana-j.
¡Se nota, se siente, ana-j presidente! ^^ Un besazo,
Bridget
Querido Bruno debo confesarte que eres, si no pésimo, un mal sofista. Aun así y dada la sinceridad con la que haces campaña te cedería mi voto. He de confesarte también que estuve en huelga un día. Deje de tomar café en el desayuno, incluso pensé en abandonar el tabaco. Imaginé todos los titulares. Joven abandona el tabaco y el café por culpa de la campaña electoral. Miles de reporteros harían cola en mi casa para entrevistarme. La sociedad conmovida aportaría paquetes de tabaco y granos de café de importación. El mundo se estremecería ante la noticia. La prensa europea y la americana se unirían a la humilde causa.
Pero temiendo un inconmensurable protagonismo he decidido abordar mis planes y con la misma respuesta que el Dto. Cerebro otorgaba a la pregunta “Que haremos mañana”. Concluyo: “Lo mismo que hacemos todas la noches Pinky. Tratar de conquistar el mundo”
Bridget. En efecto nos tienen aburridos, cansados y empalagados con tanta parafernalia verbal. Pero algún día cuando el mundo deje de ser fuego para ser aire. Antes de sentir el aire en nuestras entrañas veremos, estupefactos, como los que ahora hablan escuchan y los que ahora no podemos evitar escuchar hablamos. Un beso
EStoy tan aburrida de la política que pensaba contarlo en un artículo pero hasta eso me da pereza.
Claro que tú puedes contar con mi voto.
Un beso aldeano.
Todos lo estamos Mariana. Dos rostros hablan (o supuran palabras) y nosotros elegimos entre una homogeneidad de individuos al que tiene más o menos barba, yo que no tuve Educación para la pedantería, perdón ciudadanía, tenía otra definición de la democracia. Un beso para ti también.
Lo siento pero no leo este artículo pues como tú estoy hasta los ovarios de política; te estoy comentando mientras supongo que todavía se libra el debate.
Un besazo, guapa.